La localidad elegida para el refuerzo son las Islas Chafarinas. Situadas junto al litoral marroquí de Cabo de Agua y alejadas unas 27 millas hacia el este de Melilla, son tres pequeños y accidentados islotes volcánicos que la presencia militar española ha mantenido relativamente a salvo de la influencia humana durante décadas. Esto las ha convertido en una reliquia mediterránea donde hábitats, comunidades y especies protegidas por la legislación nacional e internacional se han mantenido en un alto estado de pureza
El refuerzo se realizará en la Isla del Congreso. Esta isla igual que la Isla del Rey Francisco no se encuentran habitadas, lo que supone una clara ventaja para establecer una zona de cría de reposo para el águila pescadora, ya que tolera muy mal la presión humana.

La Isla del congreso es la mayor y la más abrupta. Se encuentra situada a 137 m.s.n.m. y posee una superficie de 25.6 ha. Destaca una morfología costera abrupta y marcada por la erosión. La vegetación está determinada por los efectos combinados de la salinidad, las colonias de aves marinas, y el carácter xérico propio de la latitud.
Las tres islas se encuentran unidas a la costa africana por una plataforma de escasa profundidad (10 a 15 m). Este dato es muy importante ya que el águila pescadora prefiere cazar en lugares dónde la profundidad de la columna de agua no es excesiva.
La riqueza ecológica se manifesta en función de naturaleza y la inclinación del sustrato rocoso. Se encuentran plataformas, cornisas, cantiles verticales, idóneos para la nidificación del águila pesadora.
La presencia de algas verdes, pardas y rojas, esponjas, celentéreos, platelmintos, anélidos, briozoos, moluscos, crustáceos, equinodermos, tunicados, peces y especialmente el aumento de praderas marinas de Posidonia oceánica (que no resiste la presión humana), dan cuenta de la buena calidad de sus aguas, característica imprescindible para que el águila pescadora pueda asentarse.
Los grandes peces, doradas, pargos, falsos abadejos constituyen una dieta idónea del águila pescadora.

El archipiélago fue declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en 1989.